31 octubre, 2020
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Fallecimiento de don Justo Jiménez

El 12 de septiembre de 1940 es cuando decide ingresar al seminario en la Orden de los Padres Dominicos en Villalba, Navarra. Su noviciado lo realizó en Salamanca y estudió teología en la Facultad de San Esteban.

Emitió sus votos religiosos el 8 de septiembre de 1946. Posteriormente el 18 de octubre, precisamente el día en que cumplía 26 años de edad, en el año 1953 fue ordenado sacerdote por el Obispo José Souto Bizoso en un templo de Palencia. Su madre Eladia, falleció ese mismo día en Olite.

Su primera misa la ofició en su propio pueblo de Olite en 26 de octubre de 1953 por el eterno descanso del alma de su madre.

Fue profesor y director espiritual del Seminario de Dominicos de Vergara. Posteriormente, como Capellán perteneció al Ejército Español y Academia General Militar de Zaragoza durante el mando del que fue Rey de España, Don Juan Carlos I.

Durante los años 1960 a 1968 se dedicó a la labor evangelizadora misionando muchas veces en burro y otras andando las tierras de Celán, Argentina, Perú, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala y otros lugares de Latinoamérica, hasta llegar a México en el año 1969.

Fueron muchos los pobres que comieron gracias al Padre Jiménez que llegó a desprenderse de sus zapatos para que otros calzasen.

El Obispo le asignó trabajar en la colonia La Cuesta, sin templo, donde en un año se pudo levantar lo que hoy en día es la Parroquia de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote. Después fue nombrado Párroco de la Santísima Trinidad y primer superior de la Casa de los Dominicos de Juárez en el año 1972 a 1978. Fue entre esos mismos años en que participó en la reconstrucción de la Capilla histórica de San José.

En 1980 el Padre Justo decide dejar la Orden de los Dominicos para integrarse a la diócesis local, se le nombra Vicario Cooperador de la Parroquia de la Sagrada Familia con proyección apostólica en el Infonavit de San Lorenzo. Es el 27 de octubre de 1985 cuando se erige la Parroquia de San Judas Tadeo y se le nombra primer párroco de la misma. Terminó la construcción de la Capilla de Todos los Santos en 1998. El 7 de febrero de 1999, cuando el Padre Justo, decide por motivos de salud, renunciar a su Diócesis y retirarse a su tierra natal, España.

Desde entonces estuvo 15 años colaborando con la Comunidad de San Pedro de Alcántara, donde todos cariñosamente le llamamos el “Padrecito”. Desde hace seis años su salud, aunque de hombre robusto, como buen navarro, se deteriora.

Don Justo, gracias por su entrega generosa y disponibilidad en sus 67 años en el ministerio sacerdotal.

Muchas son las historias que giran entorno a este hombre robusto oriundo de Navarra; y mucho es el amor sembrado en los fieles de los distintos lugares donde pasó dejando sus huellas.

Ha sido un padre español muy querido en Latino América. Quienes lo hemos conocido sabemos que su corazón pertenece también al otro lado del mundo.

En su Misa de despedida celebrada en la Parroquia de San Judas Tadeo el 10 de febrero de 1999, el Obispo Renato Asencio se refirió al Padre Justo: “El Justo brilla como una luz en la tiniebla”. El Padre Justo ha sido esa luz que ha iluminado siempre a sus fieles.

El Padrecito, como cariñosamente le llamamos recibió la llamada del Señor en la madrugada del 13 de agosto tras una vida de entrega generosa y de testimonio en este pueblo donde vino a descansar los últimos 20 años de su vida.

Mi agradecimiento especial, personalmente y en su nombre, al “equipo”, como él lo llamaba, que con tanto cariño y esmero habéis cuidado de él, Mary, Carla, Eric, Aurora y Ana, y otros que pasaron por su vida.

Aquí, siendo un servidor, Párroco de San Pedro de Alcántara, tuvimos la inmensa suerte de celebrar con él los 50 años de sacerdocio en 2003 y los 60 años de su ministerio en 2013.

Padre, hermano y amigo, siempre estaremos agradecidos a tu vida de entrega y servicio.

Que Dios premie tu buen hacer y goces ya junto con la Virgen de Guadalupe y San Pedro de Alcántara de la presencia eterna de tu “Taíta” Dios.

 

Leandro José Carrasco Bootello,
tu amigo y hermano en el sacerdocio.

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