18 mayo, 2021
Inicio A los pies del Nazareno Ellos hicieron historia Efemérides: Antonio Martos Estrada (1942-1995)

Efemérides: Antonio Martos Estrada (1942-1995)

Nació en Álora en la madrugada del  6 de noviembre de 1942. Hijo de único de Diego Martos Ruiz y Antonia Estrada Gallardo, como todos los perotes de la época. Su alumbramiento fue en el domicilio familiar de calle cantarranas número tres.

Fue alumno de la Academia de don Alfonso Navarro, donde estudia el bachiller “por libre”, pasa posteriormente a Granada para estudiar el bachillerato superior y preuniversitario, en cuya facultad de derecho se licencia. Una vez finalizada la carrera de Derecho, en Madrid, se titula en dirección de personal por el ICADE. En Toledo realiza la Milicia Universitaria saliendo con la graduación de alférez.

En octubre de 1967 contrajo nupcias con doña Francisca Batanás Gil, fruto de su matrimonio son sus dos hijos: Diego y Cristina, ambos abogados.

Fue alcalde de la ciudad que le viera nacer, desde el 30 de junio de 1977 hasta el 15 de febrero de 1979. Encabezó la candidatura de U.C.D. en las municipales de 1979, siendo desde esta fecha hasta 1983 Concejal del Ayuntamiento de Álora y Diputado Provincial, un solo concejal lo privó de la mayoría absoluta y no pudo ser el primer alcalde del periodo democrático al unirse el resto de formaciones políticas.  Desempeñó el cargo de Juez sustituto en los Juzgados de Distrito de Álora y Coín, y Juez de Paz de Álora, al transformarse su Juzgado de Distrito en Juzgado de Paz.

Su don de gente y entusiasmo por la Hermandad de Jesús, le llevó a convertirse en uno de los ejemplos de colaboración y servicio para con nuestra entrañable Hermandad. Desde niño le vimos como figura imborrable junto al Señor de las Torres; jamás olvidaré cuando portando el Lignum Crucis se despidió de Nuestro Padre el Jueves Santo de 1995 a la altura de su casa en la Fuente Arriba con unos VIVAS que si cierro los ojos todavía soy capaz de escuchar y por supuesto viven conmigo para siempre las lágrimas de Cristina Martos cada vez que juntos hemos vivido el ritual de vestir al Divino Nazareno.

Desde muy joven fue miembro de las diferentes Juntas de Gobierno desempeñando entre otros, los cargos de Teniente Hermano Mayor (1988-1991) Vocal del Consejo General (1991-1995), aunque lo que verdaderamente deseaba, según propia confesión, era ser «nazareno de vela». El General Jefe de la Brigada Paracaidista, en atención a los muchos méritos que en él concurrían, le nombró el 17 de marzo de 1977 Caballero Almogávar Paracaidista de Honor.

Antonio dejó buena semilla en su familia. Aunque no conoció a ninguno de sus nietos, seguro que desde pequeños saben la importancia de NUESTRO PADRE para toda su familia. Falleció el 9 de julio de 1995. a los cincuenta y dos años.

Antonio Vergara colaborador incansable de esta revista y sobre todo amigo y compañero del difunto en las actividades municipales desde 1979 hasta 1983 tuvo la siguiente intervención en la Misa de su Entierro:

«Temprano levantó la muerte el vuelo, temprano madrugó la madrugada, Temprano estás rodando por el suelo.»

Queridos hermanos:

Si los hombres que todavía firman un contrato con un simple apretón de mano no murieran, Antonio no habría muerto. Si los hombres que se ponen la sonrisa a flor de labios, la sencillez por montera y el corazón en la mano no murieran, Antonio no habría muerto. Y si los hombres que llegado cierto momento, anteponen el amor a su pueblo al de cualesquiera siglas no murieran, -y de ello fui testigo directo en más de una ocasión en los años comprendidos entre 1979 y 1983- Antonio no habría muerto.

Pero, como decimos coloquialmente, la muerte tiene buen «quijá», no entendiendo ni de Reyes ni de Papas como bien representa el famoso cuadro de Valdés Leal. Y así Antonio, que empezó a morirse a chorros hace un par de años aproximadamente, terminó ayer por morírsenos del todo.

Antonio fue el hijo que quisieron tener muchas madres, el padre que anhelaron muchos hijos, y el gran amigo con el que muchos soñamos y algunos tuvimos la suerte de encontrar.

Por ello, no son sólo dos números de la Plaza de la Fuente Arriba los que hoy rezuman infinita tristeza, sino todos los números de todas las calles de toda la ciudad. ¡De luto Álora! ¡De fiesta el cielo!

Ese cielo, querido Antonio, que ya es tu patria y heredad y en el que ansío vivamente reencontrarme contigo un día, mientras hoy no me quede más remedio que despedirme de ti con estos sentidos y bellísimos versos, al igual que los anteriores, del poeta oriolano Miguel Hernández:

«A las aladas almas de las rosas del almendro de nata le requiero, que tenemos que hablar de muchas cosas, compañero del alma, compañero,»

 

Fuentes:
– Diccionario Histórico geográfico de Álora y su término municipal. Morales García, José.
– Crónica de Francisco Lucas Carrasco Bootello en la Revista Nazareno de las Torres 2016.

ÚLTIMOS ARTÍCULOS

Cuarto siglo de devoción a la Virgen de la Cabeza

La historia eclesiástica de la ciudad de Álora, está llena de continuas referencias a nuestra Sagrada Titular que comparte el patronazgo del municipio con...

Rosario a la Virgen de la Cabeza

https://youtu.be/kSd22s906Ao Cabecera: Fresco en el frontal de la Ermita de Santa Brígida en la Estación de Álora donde se venera la Virgen de la Cabeza.

Aniversario Bendición del Santo Entierro

Fuente: Revista Nazareno de las Torres 2001 El acto tuvo lugar el 1 de abril del año 2000, por el sacerdote cofrade Antonio Jesús Carrasco...

Los Dolores de Nuestra Señora

Aunque grabados en la Parroquia de mi hermano Leandro, traemos este Miércoles Santo los cantos de los Dolores de la Virgen; históricos de los...